En su primera experiencia absoluta en un banquillo, el DT tiene el encargo de llevar a la Juventus a mejores resultados en el torneo europeo.
El técnico Andrea Pirlo, contratado el último verano por el Juventus Turín para sustituir a Maurizio Sarri tras el fracaso contra el Lyon en los octavos de final de la Liga de Campeones, se prepara para afrontar este miércoles 28-O un partido ante el Barcelona de Leo Messi que pasa por ser su «primera gran reválida europea» como entrenador, y en una competición que ya hizo suya en dos ocasiones como jugador el Milan. El difícil momento que viven ambos equipos aumenta la exigencia de un partido en el que Pirlo y su Juventus deben cambiar la dinámica de una temporada empezada con mal pie, con tres empates en cuatro encuentros disputados en la Serie A y una nueva filosofía de juego que los futbolistas todavía deben asimilar. El camino técnico tomado por el Juventus ya es claro: la directiva quiere a un equipo que practique un fútbol atractivo y que, además de ganar en Italia, sobre todo lo haga también en Europa, donde el último trofeo se remonta a 1996.
Es un reto encarado hace ya un año, cuando el club apostó por Maurizio Sarri, su antiguo rival, al haber sido preparador del Nápoles, en sustitución de Massimiliano Allegri. Una apuesta que, si bien permitió retener la corona en la Serie A, terminó fracasando a nivel de juego y, sobre todo, en la Liga de Campeones, en la que el Lyon le eliminó en octavos. Y es que la transición tras cinco ganadores años bajo Allegri está siendo muy compleja. El técnico toscano, criticado por parte e la afición juventina por no practicar un fútbol atractivo, lo ganó todo en Italia: cinco títulos ligueros, cuatro Copas Italia, dos Supercopas. Y también disputó, perdiendo, dos finales de la Liga de Campeones.
Cambiar de filosofía Pero el Juventus está convencido de que el club debe cambiar de filosofía futbolística y entregó el primer equipo a Pirlo, en su primera experiencia absoluta en un banquillo.
En su estreno como DT en Champions, Pirlo venció 2-0 al Dinamo de Kiev, el 20 de octubre con doblete del español Álvaro Morata.