Jackson Chourio fue una de las figuras de Milwaukee en el primer título de Serie Mundial de la franquicia.

Tras la conquista, sus padres conversaron con periodistas de ESPN y repasaron la infancia del pelotero, así como los sacrificios que hicieron para impulsarlo en el béisbol. Su padre relató que lo llevaron a una escuela cuando tenía tres años y que el entrenador se sorprendió al verlo batear.

“A los tres ya sacaba la pelota del cuadro”, dijo el padre del jugador, al explicar qué llamó la atención del técnico para incorporarlo a los entrenamientos. Angely, su madre, agregó que otros representantes rechazaron su ingreso por temor a que desplazara a un niño de la selección, mientras que otro grupo sostuvo que debía esperar hasta cumplir cuatro años.

El padre también afirmó que la intención inicial no era proyectarlo como figura, sino darle entretenimiento al niño. En estos playoffs, el jardinero de los Cerveceros alcanzó varias marcas ofensivas, conectó hits en todos los juegos de la Serie Mundial y quedó junto a Babe Ruth con 10 imparables en cuatro partidos del Clásico de Otoño. La conversación difundida por ESPN recogió esos recuerdos familiares.