El gran duelo de los 400 metros vallas femenino cayó del lado de Dalilah Muhammad, vigente campeona olímpica, que fijó un nuevo récord mundial (52.16) y derrotó a la otra gran estrella de la disciplina, su compatriota Sydney McLaughlin, este viernes en Doha.
Muhammad (29 años), en una carrera antológica, relegó a la plata por poco a McLaughlin (52.23), la joven de 20 años que es la figura emergente de esta prueba y que se colocó con su crono como la segunda más rápida de la historia. El bronce fue para la jamaicana Rushell Clayton (53.74).
Muhammad había batido ya en julio el récord del mundo de la disciplina (52.20), lo que le colocaba como principal favorita. Ahora rebaja todavía más la plusmarca.
Tras el oro olímpico de Rio 2016, Muhammad pudo por fin subir a lo más alto en un Mundial, tras haberse quedado con la plata en dos ocasiones (Moscú 2013 y Londres 2017).
