Un sólido Rafael Nadal venció el sábado al serbio Novak Djokovic, uno de sus rivales más tradicionales en el circuito tenístico, por 7-6 (7-4) y 6-3 para llegar a su primera final en el Abierto de Italia desde 2014.
El partido, el número 51 que enfrentaba al español y al serbio, fue emocionante, como ya es habitual, con un Djokovic teniendo su mejor desempeño desde que volvió a las canchas tras una larga lesión en un codo.
“Jugar contra él siempre es un gran desafío”, dijo Nadal tras vencer a su clásico rival en Roma. “Jugó bien, siempre es igual contra él. Cuando bajas un poco el nivel, siempre está ahí y estás en un gran problema”, agregó.
Djokovic comenzó mejor ante un Nadal que tenía problemas con su primer servicio, pero el español inició su ataque y se puso 4-2 arriba en el primer set, antes de que el serbio se recuperara de la mano de su derecha impresionante y llevara el encuentro al “tiebreak”.
