Restaban dos minutos de partido y el marcador se trabó en 89-89, cuando LeBron James protagonizó el mejor gesto defensivo del año, y de su vida tal vez.
Los Cavaliers de Cleveland mantenían la posesión y fallaron una jugada ofensiva que abrió un contragolpe entre Andre Iguodala y Stephen Curry para los Warriors de Golden State. Un pase y nueva devolución permitió a Iguodala aproximarse a la pintura y dar dos puntos vitales para las aspiraciones de su equipo, pero como un desalmado apareció la figura de LeBron James para estrellarle el balón al tablero y proteger el aro.
La franquicia de Cleveland terminó ganando 89-93 y conquistó el primer título de su historia. LeBron James se colocó el tercer anillo de su carrera (dos con Miami Heat) y fue nombrado Jugador Más Valioso de la final por tercera ocasión en su trayectoria.
“Cleveland, esto es por ti”, fue una de las expresiones más destacadas que tuvo el “6” al finalizar el compromiso.
