De Fougères a Chartres, el recorrido de la séptima etapa del Tour de Francia se estira 231 kilómetros para conformar la etapa más larga de esta edición de la ronda gala.
¿Será día para el triunfo de una escapada, o para que decida el esprint? Los velocistas deberán trabajar conjuntamente para evitar un triunfo de los aventureros.
«No se puede asegurar que la etapa finalizará al esprint», anuncia el director de carrera Thierry Gouvenou, en previsión de que el viento podría hacer su trabajo favoreciendo los abanicos en los 50 últimos kilómetros.
Tras un paso por delante de la catedral, joya catalogada como patrimonio de la humanidad, la llegada en Chartres está situada al final de una recta de 600 metros cerca del hipódromo.
