Investigación reveló que a Suárez le facilitaron las preguntas para que obtuviera sin problemas un certificado de italiano nivel B1.
Las autoridades italianas suspendieron de sus funciones durante ocho meses a los responsables de la Universidad para Extranjeros de Perugia que organizaron y amañaron el examen de ciudadanía del futbolista uruguayo, Luis Suárez, en septiembre para que pudiera vestir la camiseta del Juventus.
Así lo afirman este viernes 4 de diciembre los medios italianos, que señalan que ha sido la Guardia di Finanza la que suspendió a la rectora de la universidad, Giuliana Grego, al director Simone Olivieri y a los profesores que examinaron al delantero uruguayo, después de que la Fiscalía de Perugia concluyó en su investigación que “los contenidos de la prueba habían sido comunicados previamente al propio jugador, llegando a predeterminar el resultado y la puntuación del examen”.
Todo ello para cumplir con las solicitudes que había hecho el Juventus, que negociaba un posible fichaje si Suárez lograba un acuerdo favorable de salida con el Barcelona, ya que su contrato era válido hasta 2021.
Los directivos y los profesores de la universidad italiana, apunta la Fiscalía según las mismas informaciones, querían “conseguir un retorno positivo de imagen”, tanto para el Juventus como para el propio centro educativo.
