René Higuita, el mítico ex-arquero colombiano que se inmortalizó en el recuerdo de los aficionados del fútbol con su osado escorpión en Wembley, contó en una entrevista sobre su amistad con Pablo Escobar, uno de los narcotraficantes más poderosos conocido en la historia, y sobre su paso por prisión tras ser arrestado en 1993.
«Visitaría a Pablo Escobar en la cárcel hoy, mañana y siempre», fueron sus primeras en la entrevista a la revista BOCAS, sobre quien una vez fue líder del denominado Cartel de Medellín.
«Yo fui poco amigo de Escobar, pero con ese ‘poco amigo’, todos quisieran tenerme a mí de amigo. De hecho, el que me quedó de amigo fue don Roberto Escobar, el hermano, pero precisamente como por ese agradecimiento», continuó.
«Pablo Escobar era conocido, llegó hasta el Congreso y después, cuando ya sale de allá, sale a la clandestinidad y va a la cárcel. Resulta que ya nadie lo conocía. Ya no era político, ya solamente era narcotraficante y nadie tenía que ver con él. Entonces yo, que en ese momento era como esa figura de Colombia, digo: ‘¡Hombre! ¿A una amistad se le puede pagar de esa manera?’ Entonces yo me llené como de la parte más humana y pensé cómo la cárcel le deja a uno solo», expresó René.
Relató que incluso visitó a Escobar en La Catedral, la famosa cárcel en la que estuvo encarcelado luego de entregarse a la Oficina de Instrucción Criminal de Medellín en 1991.
Pero no todo quedó ahí. El exfutbolista de 53 años confesó que Escobar no fue su único vínculo con el mundo del narcotráfico, ya que aseguró que muchos de sus amigos también se dedicaban al tráfico de drogas.
«Yo conocí muchos amigos y muchos han sido narcotraficantes, y yo no puedo cambiar, mi corazón no cambia eso. Conocí los paramilitares, conocí también la guerrilla, y de corazón, lo que ellos me contaron, me da para respetarlos, así como ellos me respetan. Esa ha sido mi esencia, y le hablo de los grupos más representativos y delincuentes. Entonces, por eso vivo tranquilo, vivo en paz y soy el amigo de todos»,
Nueve meses en prisión
René Higuita fue detenido en las instalaciones de Atlético Nacional en 1993, acusado de supuestamente haber actuado como mediador en la liberación de la hija de Luis Carlos Molina Yepes, socio de Pablo Escobar, que había sido secuestrada por orden del líder del Cartel de Medellín.
«Ahí me empezaron a decir: ‘Usted me entrega a Pablo Escobar y no tiene delito. Usted es una persona conocida, querida, y lo que usted hizo le da para siete años’. Lo único que les dije fue: ‘Yo soy un tipo que no tengo problemas, que tampoco sé y, aún sabiendo, tampoco se los digo», relató.
«Era el desespero por dar con Pablo, porque habían hecho una cantidad de cosas y nada. Entonces se supuso que yo era muy amigo de Escobar, y eso quedó en la mayoría de colombianos. Me llevaron para Bogotá: dos helicópteros, esposado, yo con una pierna enyesada, el peor delincuente, y los titulares eran que yo era el secuestrador. Llegamos allá, una caravana, carros negros, un dispositivo y un montaje el berraco. Me quedé como dos días en la Fiscalía y de ahí ya me mandaron a La Modelo, a la cárcel», recordó.
Higuita estuvo 9 meses en la cárcel, y desde allí vio la histórica victoria de Colombia por 5-0 en Buenos Aires. Allí empezaron a gritar «¡Libertad, René!», y «eso ayudó a que la gente se diera cuenta de que era un chivo expiatorio (…), de que era una injusticia, y salí», concluyó.