El tenista suizo Roger Federer, que cayó este lunes contra todo pronóstico ante el australiano John Millman en octavos de final del Abierto de Estados Unidos, culpó al calor y a la humedad extremas en Nueva York como motivo principal de su derrota.
«Hacía mucho calor esta noche. Era una de esas noches en las que sentía que no recibía aire. No circulaba y lo pasé mal con el clima. Sudaba y sudaba cada vez más. John lo llevó mejor, es de uno de los sitios más humedos del mundo como Brisbane», comentó en conferencia de prensa luego de caer 6-3, 5-7, 6-7 (7/9), 6-7 (3/7) en tres horas y 33 minutos de juego.
«Tuve muchas dificultades con la humedad. El calor ya lo conocemos pero la humedad es muy peligrosa sobre todo en la pista central. No hay aire que entre en el estadio y es muy difícil respirar así. Ya lo hemos visto otros días con otros jugadores. Aún así he podido luchar, he tenido opciones (…) No es una cuestión de edad», agregó.
El lunes, las altas temperaturas obligaron a que la organización activara un protocolo por el calor extremo y, cerca de la medianoche, se rozaban los 30ºC y una humedad del 80%.
