El equipo español verá al Bayern este viernes 14 en el Estádio da Luz.
El Barça llegó este jueves 13 de agosto esta mañana a su hotel de concentración en Lisboa, entre gritos de varios curiosos ansiosos por ver, sobre todo, a Lionel Messi y Gerard Piqué antes de su duelo el viernes contra el Bayern de Múnich en cuartos de final de la Champions.
El Hotel Sheraton de Lisboa, un cinco estrellas situado en una de las principales avenidas de la capital portuguesa, concentró una hora antes de la llegada de los azulgrana a numerosos curiosos, la mayoría trabajadores de esta zona de oficinas, atraídos por el dispositivo de seguridad y las cámaras.
Una docena de agentes de la Policía de Seguridad Pública custodiaba la entrada al hotel, a veces con exceso de celo incrementado cuando finalmente llegó la expedición de Barcelona, compuesta por dos autobuses, uno para el equipo y otro para cuerpo técnico.
Comenzaron entonces los gritos buscando los saludos de los jugadores: Jordi Alba y Piqué fueron de los más demandados, junto con Messi, que sí esbozó un tímido saludo.