Novak Djokovic dijo en Londres que llega a Wimbledon con más frescura y energía que semanas atrás en Roland Garros, luego de vencer al francés Arthur Rinderknech y alcanzar una marca que lo dejó igualado con Roger Federer como el jugador con más victorias en el torneo masculino.
Más energía que en Roland Garros
El serbio, ganador de veinticuatro torneos de Grand Slam, explicó que después de tres partidos se siente más entero que en París. Atribuyó esa diferencia a la superficie y al tipo de exigencia que impone el juego sobre hierba.
«Estoy más fresco, con más energía ahora después de tres partidos que cuando llevaba lo mismo en París. Es lógico porque las superficie son distintas y el esfuerzo es diferente, no requiere tanto esfuerzo», afirmó.
También reconoció que, aunque espera perder soltura a medida que avance el torneo, por ahora se siente bien. Djokovic minimizó además las molestias en el muslo derecho: dijo que no son graves, que por momentos se le agarrotaba la zona y que el cuerpo responde.
La victoria y el impulso de su entorno
El siete veces campeón de Wimbledon subrayó el valor del triunfo ante Rinderknech, al que calificó como un desafío importante. Señaló que no encontró el mismo ritmo que frente a Tsitsipas y que era su primer duelo ante el francés.
«Era un gran desafío para mi. No encontré el mismo ritmo que con Tsitsipas. Era mi primer partido contra Rinderknech y sabía que era una buena prueba. Fue un partido duro y me siento aliviado de haberlo sacado adelante», reconoció.
Djokovic también habló de la energía que recibe de sus hijos y de la conexión con el público en la pista central. Dijo que el tenis es entretenimiento y que intenta ofrecerlo, aunque hay partidos en los que solo quiere desconectarse de todo.
«Cuando gané, les vi. Puedo escucharles y me apoyan. ANoche hablé con mi hija y me enseñó un par de bailes de adolescentes que trabajamos y lo intenté hacer pero por lo que vi no salió muy bien», contó.
