El seleccionador francés Didier Deschamps reconoció que su equipo pagó «la presión del partido inaugural» después de que los Bleus se impusiesen a Rumanía con un gol de Dimitri Payet a un minuto para el final (2-1).
«Fue un partido complicado. Los 20 o 25 primeros minutos fueros difíciles. En un partido inaugural parece una final, con los dos equipos un poco timoratos, pero muy contento porque los jugadores hayan sido recompensados con el gol de Dimitri».
«No todo fue perfecto, lejos de ellos, pero iniciar el torneo con una victoria hace bien y el resultado, al final, es lo que cuenta», añadió.
«Hemos pagado un poco el precio de este contexto, el partido inaugural, los rumanos que no tenían nada que perder y nosotros al revés, y Dimitri respondió presente, así que le voy a ‘congelar’ para que no le pase nada de cara a los próximos partidos», bromeó el técnico.
