Kyrie Irving saltó frente a Klay Thompson para lograr un enceste a 3,4 segundos del final, y los Cavaliers de Cleveland vencieron el domingo a los Warriors de Golden State, tal como lo hicieron en la final de la NBA disputada en junio, esta vez por 109-108.
Los Cavs perdían por 94-80 en los albores del último cuarto, antes de reaccionar ante su público en el partido navideño. Y tal como ocurrió en la final, Irving fue el héroe.
El base logró un triple crucial en el último minuto del séptimo juego de la final.
Tras su enceste del domingo, Golden State tuvo una oportunidad, pero Kevin Durant perdió el equilibrio cuando trataba de eludir a sus marcadores, y el tiempo se agotó antes de que pudiera realizar su disparo.
