Los Cleveland Cavaliers no podrán contar con el ala-pívot Kevin Love, que sufrió una conmoción cerebral el domingo, para el Juego 3 de este miércoles contra los campeones defensores Golden State Warriors en la final de la NBA.
Love fue golpeado involuntariamente por un codazo de Harrison Barnes en la parte posterior de la cabeza durante la segunda mitad del partido ganado por los Warriors en la arena de Oakland (110-77).
Golden State marcha al frente en el tope -al mejor de siete encuentros- 2-0 y busca revalidar su título ganado el año pasado también sobre los Cavaliers.
Love se encuentra bajo supervisión médica y es la NBA la que debe dar luz verde para que reanude la competición, bajo el contexto del protocolo de conmoción cerebral.
