Hay personas a las que el éxito pareciera no apartarlas del fracaso. Los millones no significan tranquilidad, sino más complicaciones y el futuro una eterna carrera hacia el auto-saboteo. Esta puede ser la descripción de Karim Benzema, delantero del Real Madrid, jugador estrella de la selección francesa de fútbol, dueño del quinto mejor contrato de la liga española; sin embargo, un eterno visitante al escándalo.
Después de salir bien librado de un proceso judicial de cuatro años, por su vinculación en un caso de proxenetismo infantil, al verse relacionado con una joven prostituta, de 16 años, Benzema vuelve a los tribunales de su país natal.
Karim Benzema y Mathieu Valbuena comparten la camiseta de la selección de Francia.
En esta ocasión por un caso más escabroso. El chantaje a un compañero de la selección nacional, a quien se le exigía el pago de 150 mil euros por la no divulgación de un video de alto contenido sexual. La víctima no solo no pagó, sino que denunció y salieron los fantasmas de la lámpara de Aladino. “Te lo voy a arreglar. Tienes que ver a ese tío. Él va a venir. Va a hablar contigo. Pero te doy mi palabra de que no hay otra copia… Si me das tu número, se lo pasaré a mi amigo. Él viene a verte a Lyon, lo discutes con él, lo ves con él… ¿no quieres? En fin, haz tu vida, pero te avisé”. Éste sería un extracto de las comunicaciones que tuvo Benzema con el objetivo de la extorsión. Por este caso enfrenta una pena de cinco años de prisión, por los delitos de tentativa de chantaje y asociación de malhechores.
La víctima: el jugador del Olympique de Lyon Mathieu Valbuena. El polémico video no ha salido a la luz pública. Los investigados: cinco hombres, entre ellos el mejor amigo del delantero blanco. El jugador de 27 años aparece como el mediador e instigador al pago del soborno, en procura de la tranquilidad de su compañero bleu. Su abogado defensor lo define como “buena fe”. Sin embargo, al juez no lo convenció esta apelación y tampoco a su compañero de selección, quien decidió romper el silencio y puso aún más en entredicho el papel del jugador galo. “Yo respeto a todo el mundo, pero aquí tengo la sensación de que me tomó por tonto.. Sus palabras muestran una falta de respeto. No puedo defender lo indefendible. Nunca me pude imaginar que detrás de esta historia estuviera Karim Benzema”, aseguró al diario ‘Le Monde’.
Benzema enfrenta cargos por de tentativa de chantaje y asociación de malhechores.
De esta manera se abriría un nuevo camino en el historial de confrontaciones con la justicia, tanto para el jugador profesional, como para su amigo de amplio prontuario delictivo. Benzema quien siempre estuvo sentado en el banquillo de enfrente con relación a Zenati, estará ahora al lado de él y cuidado si no en la misma celda.
Para los medios de comunicación españoles, que conocen de cerca al jugador natural de Bron Terraillon, barrio marginal del este de Lyon, todo obedece a la “lealtad al barrio” y, en función de esa lógica, gira sus actuaciones y procederes. Zenati fue condenado en el 2006 por robo a mano armada y en el 2009 por trasladar 210 kilos de cannabis hacia España.
En esa oportunidad Benzema pagó los honorarios de sus abogados y lo visitó en la cárcel. Es su hermano, refieren los medios españoles, que conocen al francés desde el 2009, cuando se concretó el fichaje con el Real Madrid por cinco millones de dólares. “Tenían complicidad, y eso que eran como la noche y el día. Zenati era el muchacho aguerrido que burlaba la ley para sobrevivir y que tenía relación con los matones del barrio. El malote que se ligaba a las chicas. Benzema, en cambio, era tímido y cobarde para delinquir. Veía a su amigo como un ídolo, seguía sus consejos, aunque nunca quiso cruzar la raya”, refiere un reportaje de El Mundo de España.
Su cautela a no equivocarse hizo que el Karim futbolista firmaba a los nueve años con uno de los equipos más importantes de Francia, a los 21 con el Real Madrid y ya con 26 se convirtiera en uno de los jugadores mejor pagados de la liga española y referencia en su país natal, al lado de figuras como Zinedine Zidane, al ser elegido como el mejor futbolista francés en 2011 y 2012, nominado en cuatro ocasiones al Balón de Oro y figurar entre los 22 finalistas en las tres últimas ediciones.
Una de las grandes pasiones del jugador galo es la velocidad.
Sin embargo, su pasado lo persigue, el pasado humilde, marginal, de luchar por sobrevivir. Desde su llegada al Real Madrid los medios deportivos han tenido material para publicaciones extra partidos de este jugador.
Destaca su pasión por las mujeres bellas, se le ha llegado a vincular con figuras como Rihanna, el lujo y la velocidad. Por esta afición ha perdido su licencia y se le ha detenido en varias ocasiones por infringir los límites permitidos.
En un hombre de arrojo. Cuando subió al equipo grande, increpó en el vestuario: “No os riais, ¡he venido para quitaros el puesto!”. También es un sujeto cauteloso, no le agrada que sus excesos salgan publicados en las páginas deportivas, por eso se desmarca de las grandes fiestas, de los lugares de moda, para así evitar a los paparazzi y, ahora marca distancia con las prostitutas, después del escándalo de la joven Zahia.
“Han formado una piña inaccesible porque Benzema no se fía de nadie. Sólo de su gente de toda la vida. De los colegas del barrio. Esta pandilla se ha movido de forma discreta por Madrid. Nada de organizar fiestas salvajes en discotecas exclusivas plagadas de paparazzi. El grupo montaba sus saraos en un restaurante turco de la calle Atocha donde podían fumar shishas. Con frecuencia, les acompañaban jóvenes que captaba Zenati en algunas de las salas de fiesta de Madrid”, refieren los medios españoles.
Ahora los dos hermanos enfrentan la justicia juntos. Hasta los momentos no ha comenzado el juicio y el delantero blanco solo está imputado; no obstante, su imagen de chico malo no lo desampara y tampoco lo ayuda. La opinión pública ya está convocada al escándalo y, por los momentos, los jefes supremos del Real Madrid cierran filas en torno a una de sus fichas más caras, habrá que ver hasta cuándo.