El británico Chris Froome regresará el miércoles a la competición, participando en la Ruta del Sol en Andalucía, en un clima de polémica tras la revelación en diciembre de un control antidopaje anormal que ha llevado al ciclismo a sus fantasmas del pasado.
Reglamentariamente, Froome tiene derecho a correr porque la sustancia detectada en el control anormal, el Salbutamol (un antihistamínico) no conlleva suspensión provisional, pero sigue a la espera de una decisión de la Unión Ciclista Internacional (UCI).
El hecho de que Froome vaya a competir ha creado cierto malestar en el pelotón y numerosas personalidades se han mostrado contrarios a que el británico compita.
Incluso el presidente de la UCI David Lappartient pidió al cuádruple ganador del Tour de Francia que se mantenga al margen de la competición mientras no se resuelva su caso porque la defensa del corredor aún no ha presentado el informe científico que podría supuestamente explicar el resultado anormal.