Los veterinarios del SeaWorld de San Diego sacrificaron a una de las últimas orcas de la compañía que fueron capturadas en estado silvestre.
Es la tercera orca que muere en este año en uno de los parques de la empresa. Kasatka falleció el martes por la noche “acompañada por los miembros de su manada, así como por los veterinarios y cuidadores que la amaban”, tras haber luchado por años contra una enfermedad pulmonar, informó SeaWorld a través de un comunicado.
Los veterinarios tomaron la difícil decisión de sacrificar a la orca luego que su salud comenzó a decaer en los últimos días a pesar del tratamiento que recibía, el cual incluyó un inhalador hecho a la medida que permitía que la medicina llegara directo a sus pulmones.
Se estima que la orca tenía 42 años, lo que la convierte en la segunda orca más vieja en SeaWorld detrás de Corky, quien se cree que tiene 53.
