Ramat Gan, Israel | AFP | viernes 25/08/2017 Niv, una joven macaca negra de Indonesia con ansias de maternidad, adoptó a un pollo al que mima desde hace una semana en el parque zoológico de Ramat Gan, en las afueras de Tel Aviv.
Niv no deja de jugar, acariciar y asear al pollo, que acepta todos esos cuidados a pesar de que podría huir pasando a través de los barrotes, explica a la AFP una responsable del establecimiento, Mor Porat.
«Este tipo de relaciones es raro. De costumbre, los macacos matan y comen incluso a los pollos que penetran en su jaula, o juegan con ellos hasta que se mueren», añade.
Para evitar semejante final, los responsables del parque separaron a Niv y su hijo adoptivo del resto de los macacos. Solamente la madre de Niv, que es blanco de ataques de las demás hembras, se encuentra con ellos.
