Un hombre en la ciudad de Dazhou, China, estuvo durante 21 horas arrodillado frente al edificio donde trabaja su exnovia, pidiéndole perdón y rogándole que le diera otra oportunidad. El joven se presentó con un ramo de flores y comenzó su insólita protesta el 28 de marzo. Durante su periplo, los espectadores se acercaban a tomarle fotos y los efectivos policiales intentaron disuadirlo de su absurda petición. Sin embargo, el joven hombre no se movió ni un centímetro y siguió esperando el perdón de su amada, incluso cuando comenzó a llover. «¿Es ilegal que me arrodille aquí? Si no es ilegal, déjenme en paz», le dijo a los policías que intentaban hacerlo razonar. Finalmente, el joven se rindió y dejó el lugar. Esta impactante situación ha recorrido el mundo gracias a las imágenes virales que han capturado el momento. ¿Existe un límite para intentar recuperar a una persona después de haberla decepcionado? Este joven en China demuestra que hay quienes están dispuestos a llegar muy lejos para intentar conseguir otra oportunidad.