Este búfalo no quería hacer daño, solo estaba entusiasmado por los trozos de pan que esta muchacha le ofrecía desde el asiendo del co piloto en un vehículo que paseaba por una granja. El animal buscaba con su mirada el banquete y, aunque su gran tamaño causaba temor, solo se trataba de un amigable rumiante en busca de merienda.
Un búfalo comelón divirtió a una familia en EE UU
