Una serie de robos de los tradicionales buzones rojos que forman parte del paisaje de las calles de Gran Bretaña desde el siglo XIX ha llevado al servicio postal a fijarse en la alta tecnología.
Cada año desaparecen 200, indicó la Letter Box Study Group, una asociación especializada en el estudio de esos buzones.
Royal Mail sitúa la cifra de robos en 100 de media cada año. La compañía ha advertido de «una amenaza significativa» a los buzones, particularmente en «localidades rurales aisladas», y sumará esfuerzos con el organismo público que vela por el patrimonio (Historic England) para proteger la red de 115.500 buzones repartidos por el país.
«Tenemos un equipo de seguridad en Royal Mail examinando herramientas» para proteger los buzones, incluyendo «identificaciones forénsicas, marcado permanente del metal y rastreo electrónico», dijo una portavoz a la AFP.