LONDRES, 13 Oct 2015 (AFP) – La familia de un británico de 74 años condenado a 350 latigazos en Arabia Saudita por haber fabricado vino en casa pidieron este martes clemencia y la intervención del gobierno británico.
Karl Andree ha pasado un año en la cárcel y podría además ser azotado en público. Su familia teme que el castigo lo mate y pidieron al gobierno británico que intervenga. «Ha cumplido su pena, deberían liberarlo. Esta sentencia… tememos que, por su edad, no sobreviva», explicó su hijo Simon a la radio BBC.
«Es un anciano frágil… ya basta», lamentó amargamente. El ministerio de Relaciones Exteriores dijo que trabajaba para conseguir su libertad.
El diario The Sun explicó que, pese a haber cumplido su sentencia, Andree estaba todavía en la cárcel porque las autoridades saudíes quieren azotarlo.
