Perú cuenta a partir de este sábado con una singular nueva prisión equipada con paneles solares y ubicada a 4.100 metros de altitud en los Andes centrales, lo que la convierte en uno de los centros penales más altos del mundo según el gobierno.
La prisión podrá albergar a 1.224 internos y se extiende sobre seis hectáreas en las pampas de Cochamarca, en la región de Pasco, con temperaturas que fluctúan entre los 10 grados centígrados durante el día hasta 14 bajo cero en la noche.
Junto al penal, que inauguró el viernes el ministro del Interior, José Luis Pérez, también se abrió una nueva comisaría, ambos levantados en unos terrenos donados a las autoridades por la comunidad de Cochamarca, que vio en la construcción de una prisión la ocasión de crear un circuito comercial que le permita una alternativa de ingresos al margen de sus faenas pastoriles.
La población de Cochamarca es de unos 1.500 habitantes.
