Una mujer que se estaba quedando en un alojamiento Airbnb –una empresa que ofrece alquileres a través de internet– descubrió que había una cámara en la ducha, muestran documentos judiciales, y más de cinco meses después el hombre que confesó haber colocado la cámara no ha sido acusado.
La mujer dijo a la policía que detectó un extraño círculo negro en el techo de la ducha en el segundo día de su estadía en julio en Virginia Beach, EE UU, según los documentos. Cuando ella y sus amigas revisaron con más cuidado salió una cámara, de acuerdo con la orden de registro de la policía.
El hombre que vive en la casa admitió que escondió la cámara y que grabó video de por lo menos una de las mujeres, dice el texto. Añade que se trataba de una cámara inalámbrica sensible al movimiento conectada a un ático donde estaba la habitación del hombre.
La investigación sigue en curso, dijo una vocera policial al diario Virginian-Pilot. Los detectives aguardan los resultados de pruebas aplicadas a objetos de la casa.
