Un templo budista situado a las afueras de Pekín ha decidido desvincularse de las tradiciones y utilizar la tecnología para atraer seguidores.
El templo de Longquan informó de que ha desarrollado un monje robot capaz de cantar mantras budistas, que funciona a través de comandos de voz y con el que es posible mantener una conversación sencilla.
Con el nombre de Xian’er, el robot de 60 centímetros de alto, se asemeja a un monje novicio de dibujos animados con una túnica de color amarillo y la cabeza afeitada, que lleva una pantalla táctil a la altura del pecho.
Xiang’er puede mantener una conversación respondiendo a unas 20 preguntas sencillas sobre el budismo y la vida diaria, que aparecen en su pantalla, y realizar siete tipos de movimientos sobre sus ruedas.
