Los elefantes africanos han aprendido a desplazarse y alimentarse de noche para escapar a los cazadores furtivos en las zonas en las que éstos operan asiduamente, revela un estudio.
El año pasado ese tipo de comportamiento fue detectado en un elefante bautizado Morgan, equipado con un collar GPS, que se empeñó en cruzar de noche una región muy peligrosa, explicó la organización protectora de animales Save The Elephants y la universidad de Twente (Holanda) mediante un comunicado publicado el miércoles.
Ese macho solitario había abandonado la región costera del sureste de Kenia rumbo a Somalia. Para atravesar esa zona muy peligrosa para los elefantes, optó por desplazarse de noche y camuflarse entre los arbustos de día.
«Nuestra hipótesis es que la caza furtiva representa claramente un riesgo diurno» explicaron los expertos de Save the Elephants y la universidad holandesa en su estudio publicado en Ecological Indicators.
