Una novia, Maggie, y un novio, vestido con el traje de gala de los marines, Caleb, se dan la mano, cierran los ojos y rezan juntos instantes antes de su boda. En un momento dado, ella no puede contener la emoción y llora. Y el fotógrafo de la boda capta ese preciso instante, lo cuelga en sus perfiles sociales… y en días medio mundo se emociona con la pareja.
Esa es la historia tras esta preciosa imagen. Al parecer, Caleb quería permitirse unos minutos de intimidad con su futura esposa justo antes de la ceremonia, pero no quería romper la tradición que dicta que el novio no debe ver a la novia antes de que ella llegue a la iglesia.
Por eso, Caleb fue hasta la casa de Maggie, y esperó fuera a que ella saliera. Con los ojos cerrados, le pidió que le diera la mano y permanecieron cada uno a un lado de la puerta: él por fuera y ella por dentro, ha contado a ABC News el fotógrafo autor de la instantánea, Dwayne Schmidt.
Schmidt dice que tuvo que contenerse para no llorar cuando escuchó la oración de Caleb y vio la reacción que esas palabras estaban provocando en su futura esposa. Caleb pidió que su unión con Maggie fuera fuerte y duradera y que pudiera servir de ejemplo a otras parejas jóvenes, ha relatado Schmidt.