En la búsqueda del Santo Grial, Adolf Hitler y los nazis hicieron numerosos viajes y búsquedas en diferentes lugares, pero nunca lograron encontrar la reliquia. La Deutsches Ahnenerbe, una sociedad de investigación y enseñanza sobre la herencia ancestral alemana fundada por Heinrich Himmler, estaba formada por antropólogos, arqueólogos, médicos y científicos que debían llevar todas las reliquias que encontraran al castillo de Wewelsburg en Westfalia.
Himmler era el hombre de confianza del Führer y compartía con él una obsesión por el Santo Grial. Ambos estaban obsesionados por el ocultismo y la astrología, y asociaban el ascenso y liderazgo de Hitler a la magia y artificios sobrenaturales.
Heinrich Luitpold Himmler fue uno de los principales líderes del partido Nazi y también fue obsesionado por el Santo Grial. Himmler estudió la obra de Otto Rahn, especializado en la cultura cátara, quien había indagado bastante sobre el tema asociando al santo Grial con el movimiento cátaro.
En la búsqueda del Santo Grial, los nazis viajaron a la región francesa de Languedoc, el origen de la herejía cátara y posible emplazamiento de los descendientes de Cristo. Sin embargo, no encontraron la reliquia. También visitaron Montserrat en España en su búsqueda particular del Santo Grial, pero sin éxito.
