Los cinco vecinos de una remota isla escocesa de aguas cristalinas, colinas onduladas y abruptos acantilados, celebraron el viernes haber alcanzado un acuerdo para comprarla, salvándola así de que cayera en manos de alguien que los echara.
La isla estaba a la venta por 4,25 millones de libras (5,7 millones de dólares) pero el precio final de la transacción no ha sido revelado.
Los vecinos de la isla de Ulva temían tener que poner fin a su modo de vida cuando salió al mercado tras décadas siendo propiedad de una familia aristocratica.
Los millonarios interesados en comprarla empezaron a visitarla y sobrevolarla, y sus escasos habitantes empezaron a ver la venta como una amenaza.
