¿Un perro terapista? ¡Sí, existe! Conoce a  Norbert, solo mide 7 pulgadas y pesa cerca de dos kilos. 

Se convirtió en terapista hace seis años luego de notar que hacía sonreír a todo el que lo veía. Norbert pasa sus días visitando hospitales de niños, repartiendo felicidad  cada vez que choca su pata con la mano de los pacientes.