Cada día, los seres humanos se hacen alrededor de un millón de selfies o autorretratos, la costumbre de publicar cada foto de un momento importante del día a día puede volverse peligroso y en muchos casos adictivo. Según la web de estadísticas Priceonomics, en Instagram hay unos 50 millones de fotos con la etiqueta «selfie», y el término se menciona cada semana en 365.000 posts de Facebook y 150.000 tuits.
Esta ola de egocentrismo digital tiene un lado trágico. En busca de la imagen más arriesgada e impactante, hay gente que posa colgada de acantilados, tumbada en las vías del tren, suspendida de un edificio, demasiado cerca de animales peligrosos… Y a veces la cosa acaba mal, así reseño el portal web Muy Interesante.
Priceonomics ha llevado a cabo un estudio que aporta información sobre estas interrogantes, aunque se supone que hay casos que escapan a las estadísticas. Desde 2014, 49 personas han muerto intentando hacerse un autorretrato; la edad media de las víctimas es de 21 años, y el 73,5 % son hombres.
Psicólogos de la Universidad Estatal de Ohio descubrieron que los hombres que más selfies cuelgan en las redes sociales tienden a exhibir más rasgos de personalidad relacionados con el narcisismo y la psicopatía que el resto.