El defensa islandés Rurik Gislason, desconocido para muchos hasta este Mundial de Rusia, suscitó un gran revuelo desde el empate 1-1 del sábado ante Argentina y ha visto dispararse su número de seguidores y admiradores en las redes sociales, en gran medida por su atractivo físico.
Antes del partido, Gislason tenía unos 30.000 seguidores en su cuenta de Instagram, pero al final del sábado contaba ya con 250.000 seguidores, que se elevaron este martes a medio millón, una cantidad sensiblemente superior a los 330.000 habitantes de Islandia.

«¿Cómo es posible ser tan guapo?», se preguntaba la actriz brasileña Gabriela Lopes al ver por televisión a Gislason, con un ‘look’ típicamente nórdico, rubio con ojos azules.
