Cuando el calor aprieta y abrir las ventanas no basta, buscar formas naturales de refrescar la vivienda se vuelve una alternativa para quienes quieren reducir el uso de aparatos eléctricos.
El agua ayuda a bajar la sensación térmica
En Japón existe una tradición llamada “uchimizu”, en la que se remojan las calles con agua. Según el blog especializado Japón Secreto, esta costumbre tiene un propósito simbólico y contemplativo, además de ayudar a refrescar el suelo y evitar que el polvo entre en los hogares.
Esa misma idea puede trasladarse a terrazas, patios y al área de la entrada, donde el agua enfría la superficie y puede reducir la entrada de calor desde el exterior.
Las persianas de bambú frenan el sol directo
Otra alternativa es el “sudare”, una cortina tradicional hecha de bambú que se coloca en el exterior de la ventana. Su función es bloquear la radiación solar antes de que atraviese el vidrio y caliente el interior de la casa.
