Un hallazgo que reconfigura la imagen del vikingo

El Museo Moesgaard, vinculado a la Universidad de Aarhus, anunció el descubrimiento de un extenso complejo productivo en Søften, al norte de la antigua ciudad vikinga Aros, actual Aarhus. Los arqueólogos desenterraron 82 cabañas subterráneas, denominadas grubehuse, distribuidas en un área que supera los 100.000 m².

Liv Stidsing Reher‑Langberg, directora de la excavación, explicó que la disposición del yacimiento, con zonas diferenciadas de producción, artesanía y una única vivienda, indica una actividad controlada centralmente, lejos de ser un simple asentamiento agrícola.

Implicaciones económicas y comerciales

Según el historiador Kasper H. Andersen, el sitio demuestra que Aros participaba en redes económicas internacionales, reforzando la teoría de que la producción artesanal se organizaba en asentamientos satélite alrededor de emporios como Ribe o Hedeby (fuente).

Entre los hallazgos destacan pesas de telar, fusayolas, recortes de plata, monedas y cuentas de vidrio, evidencias de una actividad comercial vinculada al intercambio de bienes. Además, se encontró una zona empedrada junto a una zona húmeda, facilitando el tránsito dentro del complejo.

Este descubrimiento se suma a otros yacimientos cercanos, como Lisbjerg, donde en 2025 se hallaron 30 tumbas (fuente), y Elsted, sitio de un tesoro de plata vikingo descubierto en 2024 (fuente).

El estudio aún es preliminar y requiere dataciones más precisas y análisis de fibras para confirmar su ubicación exacta dentro del período vikingo, que se sitúa entre los siglos VII y X d.C. (Smithsonian Magazine).