Jennifer Bricker fue abandonada por de sus padres por haber nacido sin piernas. Una pareja que se encontraba en el hospital al ver a esta pobre niña decidió adoptarla y criarla como si fuera hija suya. Durante su educación sus Padres adoptivos le enseñaron a luchar por lo que quiere, a nunca decir «no puedo» y a nunca rendirse.
Está mentalidad la llevo a convertirse en una gran atleta. Admiraba a una estrella de la gimnasia que la inspiró, lo que ella descubriría luego es increíble. ¡Su estrella, la gimnasta estadounidense Dominique Moceanu resultó ser su hermana biológica!
Conoce su historia aquí: