Murtaza Ahmedi, el niño afgano, cuya fotografía, donde vestía con una bolsa plástica emulando la camiseta de Lionel Messi en la selección argentina, se hizo famosa por las redes el pasado enero, hoy juega felizmente fútbol con la camiseta autografiada que le regaló el astro del Barcelona.
La imagen de Murtaza Ahmadi, posando sonriente con su bolsa de plástico convertida en una camiseta de la selección argentina y el dorsal y el nombre de Messi pintado con un rotulador, ha dado la vuelta al mundo cuando su hermano mayor Homayoun, de 15 años, la subió a la red social Facebook.
«Adoro a Messi, juega increíblemente bien», señala Murtaza, que porta su elástica todos los días para jugar en su pueblo, situado entre Kabul y Kandahar, en una conversación telefónica con la AFP.
