La iniciativa de RealFi puso en marcha los tokens USDrf y sUSDrf en Cardano el pasado 1 de octubre, con el propósito de conectar dólares digitales con una cartera de crédito y otros activos. El lanzamiento se produce en un escenario donde el valor bloqueado en aplicaciones DeFi se sitúa por debajo de los USD $67 millones, lo que plantea interrogantes sobre su capacidad para ofrecer liquidez y absorber pérdidas ante eventuales impagos o retiros masivos.
Un nuevo destino para los dólares digitales
El token base USDrf permite a los usuarios minoristas elegibles adquirirlo para depositarlo y obtener sUSDrf, una versión que ofrece rendimientos variables vinculados a los ingresos de la cartera subyacente. De este modo, el proyecto busca trasladar los dólares representados en blockchain hacia actividades de crédito y otros instrumentos financieros tradicionales y digitales.
El fundador de Cardano, Charles Hoskinson, ha impulsado previamente la idea de tender puentes entre las finanzas descentralizadas y los préstamos en mercados emergentes. En julio, Hoskinson señaló que había invertido varios millones de dólares en RealFi, describiendo la iniciativa como un paso inicial para bancarizar a sectores sin acceso bancario tradicional mediante rendimientos originados fuera de los mercados cripto.
Stablecoins en expansión y condiciones de salida
Mientras el capital bloqueado en protocolos DeFi se ha reducido a menos de la mitad desde mayo, las stablecoins en la red rondan los USD $70 millones, aproximándose a un máximo histórico. Esta masa de dólares digitales representa una base potencial para respaldar la cartera de RealFi, que contempla préstamos directos, fondos de crédito privado, bonos del Tesoro e instrumentos del mercado monetario.
No obstante, las vías de salida difieren según el tipo de participante. Los usuarios minoristas dependen de la liquidez en exchanges descentralizados para vender sus tokens, al tiempo que los reembolsos nominales directos están reservados para instituciones verificadas bajo estrictas condiciones de control. Asimismo, los depositantes de sUSDrf deben aguardar un plazo de siete días para reclamar USDrf, situándose en un nivel subordinado dentro de la jerarquía de riesgo encargada de absorber las primeras pérdidas crediticias del protocolo.




