La Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos podría tardar hasta principios de 2028 en cerrar su marco para ciertas plataformas cripto, según una estimación de TD Cowen citada por el analista Jaret Seiberg.

Esa demora, advierte el banco, dejaría el proceso más expuesto al ciclo electoral y a eventuales impugnaciones judiciales. El 12 de octubre, Seiberg calculó que la propuesta podría quedar lista entre finales del primer trimestre y comienzos del segundo trimestre de 2027.

La propuesta sigue en fase de consulta

La iniciativa no es una norma definitiva. La CFTC abrió una consulta pública de 60 días y, según CryptoTicker, el proceso sigue abierto mientras se afinan los detalles.

Según CoinDesk, la CFTC se unió a la Comisión de Bolsa y Valores para proponer regulaciones sobre criptomonedas el 5 de octubre. El material revisado no indica que esa propuesta haya sustituido una ley ni que ya exista un marco final.

Qué contempla y qué no queda definido

Seiberg dijo que el marco apuntaría a plataformas que ofrecen comercio de criptomonedas apalancado y con margen. También mencionó auditorías de prueba de reservas para las empresas, aunque el material disponible no precisa la frecuencia, el método ni el estándar técnico de esas revisiones.

El análisis agrega que la CFTC plantearía autoridad sobre plataformas con licencia estatal, pero no detalla cómo se coordinaría esa potestad con permisos locales. Tampoco atribuye a la agencia jurisdicción directa sobre las transacciones del mercado al contado.

Para TD Cowen, el principal riesgo es político y judicial: si el proceso se prolonga hasta 2028, podría quedar atrapado en el cambio de prioridades que traen las elecciones. Si se acelera, Seiberg cree que aumentaría la posibilidad de que un juez bloquee la norma por motivos procedimentales.

Un trámite vulnerable a disputas legales

La advertencia del analista es que el retraso y la prisa pueden generar riesgos distintos. En su lectura, incluso una elaboración cuidadosa no elimina el posible litigio, y los desafíos legales podrían estirarse más allá de 2028.

En ese escenario, las plataformas quedarían a la espera de una regla final que todavía no existe y cuyo alcance exacto sigue sin definirse por completo.