Un estudio de BeInCrypto encontró que los latinoamericanos están moviendo con rapidez ingresos diarios, pagos de contratistas, cobros de clientes, ingresos por exportaciones y facturas de proveedores a través de plataformas de dólares digitales fuera de sus sistemas bancarios locales.
Según la investigación, aunque muchas personas siguen viviendo y trabajando en sus economías locales, el dinero pasa pronto a plataformas extranjeras. El informe, The Exodus Economy, recoge ese patrón de traslado y uso recurrente de stablecoins en la región.
El dinero digital casi siempre vuelve a moverse
BeInCrypto analizó grupos de wallets que retiraron stablecoins de direcciones de exchanges verificadas. Cada grupo medido movió al menos el 96% de su volumen retirado en un mes, y en el conjunto total de datos la cifra superó el 99%.
El grupo de Bitso de marzo de 2026 en TRON mostró con claridad ese comportamiento. Alrededor del 89% de las direcciones que retiraron actuó como wallets de paso, moviendo al menos el 90% de sus fondos en 30 días.
Otro 5% quedó entre usuarios activos y holders a largo plazo. Solo un 6% calificó como ahorradores, es decir, dejó al menos el 90% del saldo retirado sin tocar durante 90 días.
La mitad del saldo tarda más en volver a moverse
El indicador llamado «Dollar Half-Life» mide cuánto tarda la mitad del saldo de stablecoins retiradas en volver a moverse. Ese tiempo subió de 4.7 días en marzo de 2025 a 10.9 días en marzo de 2026.
La investigación señala que los dólares digitales permiten recibir valor en dólares, guardarlo por un tiempo y convertir solo lo necesario a monedas locales como pesos o reales. También ayudan a pagar proveedores del exterior y a manejar ingresos de clientes o empleadores extranjeros.
El documento advierte además que los datos on-chain solo miden movimientos de wallets y no pueden identificar cada transferencia como salario ni revelar el destino final sin información adicional de cada wallet.
