Bitcoin experimentó una división inesperada este sábado cuando un grupo minoritario de nodos que apoyan la propuesta BIP-110 se separó de la red principal. El evento, ocurrido en el bloque 961.632, ha creado una cadena paralela que actualmente muestra un avance muy lento frente a la red principal.
Una bifurcación con escaso respaldo
La división comenzó tras la producción del bloque 961.632, lo que inició un período de dos semanas en el cual los nodos que apoyan la medida exigían que cada nuevo bloque en la cadena bifurcada señalara su conformidad. Sin embargo, el principal pool de minería, AntPool, minó el primer bloque sin incluir dicha señal.
Mientras la cadena principal alcanzó el bloque 961.640, la cadena de la bifurcación se situaba apenas en el bloque 961.633. Esta ventaja de la red principal sugiere que los partidarios de la medida no han logrado atraer suficiente poder de minería para mantener el ritmo de la red global.
El conflicto por el uso del espacio de bloque
La propuesta BIP-110 busca restringir el almacenamiento de datos no financieros en las transacciones de Bitcoin. Esto incluye limitar ciertos campos de datos a 256 bytes e imponer un límite de 83 bytes en las salidas OP_RETURN, con el fin de evitar lo que sus defensores consideran «spam» en la cadena de bloques.
El debate divide a la comunidad: mientras unos argumentan que el almacenamiento de datos permanentes sobrecarga a los operadores de nodos y distrae de las funciones monetarias, otros sostienen que Bitcoin debe permanecer neutral ante cualquier transacción válida que pague la tarifa requerida.
A pesar de la división, el precio de Bitcoin se mantuvo estable alrededor de los USD 65.000 en el momento del suceso, sin mostrar una reacción inmediata en el mercado. La red principal continúa operando con normalidad, mientras la cadena minoritaria enfrenta un futuro incierto que dependerá de la adopción de nuevos mineros o de la relevancia económica que logre alcanzar.
