Bitcoin (BTC) se negocia cerca de 64.000 dólares, en una zona que lo deja aproximadamente 49% por debajo de su récord de octubre de 2025, cuando alcanzó 126.000 dólares. Mientras la historia estacional sugiere una última fase bajista, varias métricas on-chain muestran señales propias de fondos de ciclo.
La estacionalidad abre la puerta a 46.000 dólares
El analista CryptoCon comparó los últimos meses de los mercados bajistas de 2014, 2018 y 2022 con el ciclo actual. En esos casos, agosto y septiembre marcaron la primera caída, con pérdidas de 54%, 28% y 28%.
Su proyección para 2026 plantea un descenso de 26%, lo que dejaría el precio cerca de 46.000 dólares. Después, la historia abriría espacio para una segunda fase más dura.
Entre noviembre y enero, los ciclos previos registraron caídas de 56%, 52% y 26%. Si esa secuencia se repite con una pérdida de 30%, BTC podría acercarse a 35.000 dólares a comienzos de 2027.
El propio gráfico admite que ese escenario choca con una divergencia alcista en construcción y con métricas de largo plazo que ya están en niveles típicos de fondo de ciclo.
Los datos on-chain frenan la tesis de un desplome más profundo
La primera señal proviene de la relación entre el coste promedio de los holders a corto y largo plazo, seguida por therationalroot. Históricamente, cada fondo generacional aparece cuando esa relación baja a 1.
Hoy la relación cae con rapidez, pero sigue por encima de 1. Eso respalda la idea de que aún quedan algunos meses de caída, en línea con el mapa estacional. Además, el coste promedio de los holders a largo plazo ronda los 40.000 dólares, un nivel que suele atraer los suelos finales.
Otra métrica, el Long-Term Holder Market Inflation Rate de Glassnode, muestra que los inversores pacientes absorben más BTC de los que minan los mineros. La lectura se ha mantenido negativa durante casi todo 2026 y actualmente está cerca de menos 0.02.
El Bitcoin Price Temperature, también de Glassnode, refuerza la misma lectura. El indicador está casi en cero y sitúa a BTC muy cerca de su media de largo plazo, alrededor de 60.000 dólares.
Un fondo entre 44.000 y 47.000 dólares gana tracción
Las señales de tiempo coinciden, pero no así la profundidad del retroceso. La historia estacional, la compresión del coste base y las bandas de valoración apuntan a un posible fondo en el cuarto trimestre de 2026.
Según este marco, tres métodos coinciden entre 44.000 y 47.000 dólares. Solo la extensión estacional deja abierta la posibilidad de 35.000 dólares.
Los traders pueden vigilar tres referencias: que la relación entre el coste base de los holders toque 1, un periodo más profundo de acumulación y un cierre semanal por debajo de 44.000 dólares. Hasta entonces, los rebotes breves hacia 65.000 dólares deben tomarse con cautela.
Este marco es un análisis y no constituye un consejo financiero. Los patrones históricos pueden romperse y factores macroeconómicos pueden alterar cualquier proyección.