Pronunciando un “¡Conviértete y cree en el Evangelio!”, monseñor Ubaldo Santana, arzobispo de Maracaibo, marcó ayer el inicio de la Cuaresma, haciendo con cenizas la Cruz en las frentes de los feligreses en la Catedral de la capital zuliana.
Monseñor ofició una eucaristía a la que, con gran fervor, no dejaron de sumarse marabinos. Durante la homilía, monseñor Santana recordó los pilares fundamentales de la Cuaresma: oración, limosna y ayuno, e indicó que son las herramientas necesarias para “escanear profundamente nuestro comportamiento y chequear nuestra relación con Dios y con la sociedad”.
“La ceniza no es un amuleto de buena suerte, ni protección contra el mal de ojo o un escudo de defensa, es un reconocimiento de la fragilidad de la condición humana. Con la recepción de la Cruz, aceptamos tomar en serio la conversión y volver de todo corazón a Dios”, dijo el arzobispo de Maracaibo.Luego de estas palabras, los asistentes bajaron su cabeza para recibir las cenizas. Con la Cruz en su frente, Nereida Ugarte, de 74 años, señaló: “Cada año cumplo con la tradición para aumentar mi fe, la humildad y reflexionar para renovarme ante Dios”.
El Miércoles de Ceniza inicia el lapso de 40 días para reencontrarse con Dios, que culmina el Jueves Santo, en espera del Domingo de Resurrección.
