Ciudad

Transporte público en Maracaibo se ha convertido en una «jungla»

“Los choferes del transporte público hacen con los usuarios lo que les da la gana. Nos cobran de más, y aún más si son pasadas las 6:00 pm, se creen dueños de la carretera que tienen por ruta, y además, si no te gusta te lo dicen muy sarcásticamente: ‘Si queréis te bajáis del carro y punto’, sin anestesia”. Así lo describió Fabián Carrillo, un trabajador del centro de Maracaibo, quien todos los días toma dos carros por puesto para llegar a su casa, en el sector Curva de Molina, al oeste de Maracaibo.

Fabián sale de su empleo en promedio a las 5:00 de la tarde; sin embargo, su hora de llegada siempre ronda  las 7:40 y hasta las 8:00 de la noche. “Se valen de que hay pocas unidades para cobrar el triple del pasaje, porque el pasaje largo cuesta 17 bolívares y te cobran hasta 30 bolívares por la mitad de la ruta, porque de paso la dividen y terminas cancelando 60 bolívares por el segundo carro, que debes tomar casi obligado o presionado por los mismos transportistas, por sus abusos de partir la misma ruta en dos”, contó el trabajador marabino, quien gasta semanalmente 600 bolívares solo en pasajes.

Transporte público en Maracaibo se ha convertido en una “jungla”

Esos 600 bolívares se convierten en Bs. 2.400 al mes para Carrillo. Pero las arbitrariedades de algunos transportistas le ocasionan un dolor de cabeza a la docente Luisana Martínez, quien por vivir fuera de la capital zuliana cancela mensual casi el doble de Fabián. 

Tomar pasajeros en medio de la calle, arrancar sin esperar que el usuario se termine de montar en la unidad, no regresar el vuelto —a pesar de estar cobrando aún de más— son parte del rosario de quejas en las paradas.

Dos cuadras y media recorrió el carrito de Socorro para dejar a Soledad Viloria en su trabajo y el cobro fue de 35 bolívares, es decir, un poco más del doble del costo real. “Le reclamé y le resbaló lo que le dije, y no me bajé porque a esa hora son pocas las unidades que se consiguen y el sol que había era terrible,  eran las 2:30 de la tarde”.

Transporte público en Maracaibo se ha convertido en una “jungla”  

 

Sin embargo, estos ‘atropellos’ de los choferes —como lo califican los usuarios— no solo pasa por estos incrementos indiscriminados de los pasajes, sino que va mucho más allá. Por ejemplo, ante el primer intento de asentarse en la Costa Oriental del Lago (COL) el proyecto Transcol —que recorrería desde Maracaibo  hasta Ciudad Ojeda— recibió una reacción de parte de los conductores, quienes presionan para condicionar su activación.

Argumentan que “la solución del transporte en la subregión no radica en este sistema sino en mejorar la red existente y las condiciones viales”, planteamiento que rechazan los costeños que sí apuestan por un mejor transporte.

Hallar un carrito por puesto o un autobús donde se pueda subir decentemente un pasajero sin resultar ‘aplastado’ por otro es una proeza apenas se oculta el sol.  

La presidenta del Imtcuma, Jamelis Ríos, aseguró  que en el 2014 se aplicaron a los choferes 2.000 multas y en lo que va de 2015, las sanciones alcanzan 815 casos, por cobro excesivo del pasaje y por división de rutas, acción que se queda corta, a decir de las peripecias con las que deben lidiar los usuarios.

Entre los argumentos que dan los transportistas a los pasajeros, por la subida de precios inconsultos están: “El alto costo de la vida, la inflación y lo elevado de los precios de los repuestos. Y son valederos, pero no lo pueden hacer de manera ilegal, porque entendemos que también tienen familia, pero no es la vía correcta, y además, la actitud que asumen de yo soy el bravo y lo hago”, sentenció Margarita Ávila,  de Pomona.

Síguenos

Comentarios

Inicia sesión para unirte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Ciudad