La desesperación por no contar con los medicamentos necesarios para continuar con sus tratamientos para poder vivir llevó a un grupo de padres de niños pacientes con cáncer a tomar, la mañana de ayer, la cabecera del Puente Sobre el Lago de Maracaibo para llamar la atención de las autoridades.
Gritando la consigna: “¡Quimios ya!” y con pancartas en manos con frases como: “El cáncer no espera”, durante 15 minutos mantuvieron el paso parcialmente cerrado hasta que llegó la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y dispersó la protesta.
Estos pacientes que son atendidos en la Unidad de Oncología del Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP) llevan varios meses informando sobre “el calvario” que viven por no tener sus medicamentos a la mano.
Auribel Colina, integra la Sociedad de Padres del HEP, recordó que llevan meses en protesta “por la grave situación” que atraviesan y por eso decidieron como medida drástica de tomar el “Puente”. “Decidimos levantar la protesta porque llegaron unos guardias agredieron a unas mamás y nos amenazaron con enviarnos al grupo antimotín, pero como había niños y adolescentes decidimos quitarnos”.
Denunció que la Unidad de Oncología del Servicio Autónomo Hospital Universitario de Maracaibo (Sahum) “está por cerrar y los niños serán trasladados al HEP porque no tienen ni aire acondicionado”.
“Seguimos con la lucha por una solución”, aseguró que “mensualmente, a la farmacia de Alto de Costo del Seguro Social está solo el 5% de los medicamentos que se necesitan y eso lo consumen dos o tres niños en menos de una semana. Carlos Rotandaro se comprometió a enviarnos, el lunes pasado, los medicamentos y no llegó”.
Con lágrimas en los ojos, Belén Montero, una joven de 21 años que lleva tres años luchando para curarse de la leucemia linfoblástica que padece “y nunca he podido cumplir con mi tratamiento como es por la falta de insumos y de quimioterapias. Estoy esperando un trasplante de médula. Estamos con la fe en Dios es fuerte lo que vivimos (…)”.
Lexi González es padre una niña que padece de leucemia, usa un tapabocas en solidaridad con su hija y los pacientes con quienes convive día a día la lucha contra esta terrible enfermedad.
“Mi hija Valeria Sofía González se encuentra en este momento en etapa de mantenimiento y el medicamento que necesita, Purinetol, no se consigue en el país y tiene un costo de 70 mil bolívares y solo dura 21 días y debe cumplir un tratamiento de 72 semanas. He tenido que vender lo tengo para poderlo costear.”, contó el hombre angustiado.
Hace dos semanas, a través de este rotativo, los padres alertaron que el 80% de los niños requiere estos fármacos, porque son pacientes con leucemias. De los 300 niños en fase de tratamiento que hay en la entidad, más de 250 necesitan de estas medicinas y enfatizaron el riesgo que corren los infantes de cambiar o saltar los protocolos de tratamiento por falta de las medicinas.
PANORAMA pudo contactar al secretario de Salud, Richard Hill, quien explicó que “ayer (viernes) se reunió con la coordinadora de la farmacia de Alto Costo del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales con quien acordó trabajar en conjunto para que los medicamentos se administren con la cantidad adecuada de los medicamentos que necesitan y también para que los papás conozcan el procedimiento porque cuando se cambia un tratamiento, se cambia de protocolo y eso lleva un tiempo que vamos a afinar”.