El llamado de los obispos venezolanos a los gobiernos para proteger a los migrantes fue reiterado luego de que ocho personas, en su mayoría venezolanos, murieran en un accidente frente a un centro de acogida en la localidad de Brownsville, Texas. La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) hizo un llamado a los gobiernos y organismos internacionales para adoptar políticas integrales que respondan a la actual crisis de movilidad en la región.

La CEV se unió al dolor de las familias de los migrantes que perdieron la vida en el trágico accidente y expresó su solidaridad con los heridos que aún se encuentran en recuperación. La conferencia manifestó su compromiso para que se respeten los derechos de los migrantes y se preserve la dignidad de cada persona.

Los obispos hicieron una invitación a ofrecer oraciones por el eterno descanso de los difuntos y la pronta recuperación de los heridos. Asimismo, pidieron la protección de María, compañera de camino, para cubrir a cada hermano que busca mejores condiciones de vida en otros países.