Ciudad

Jóvenes siguen creyendo en “pajaritos preñados”, embarazo precoz es una situación desastrosa

A pesar que se vive en un mundo globalizado, que pone a disposición en cuestión de segundos miles de millones de fuentes sobre cualquier tema en particular, los jóvenes venezolanos siguen creyendo en “pajaritos preñados”, como reza un refrán popular, según reflejan las investigaciones realizadas por un importante laboratorio del país sobre las concepciones de los adolescentes en relación con el tema de la prevención de embarazos. 

Malta caliente, coito interrumpido, sexo de pie, dolor durante las relaciones sexuales, imposibilidad de embarazos en la primera relación, toma irregular de pastillas son algunas de las creencias consideradas como ciertas y normales por los jóvenes del país, según el estudio de Laboratorios Bayer. En éste se buscaba conocer cuáles eran los mitos que inciden en los altos índices de embarazo entre los adolescentes. El país tiene una de las tasas más altas de América: 101 nacimientos por cada 100 mil mujeres, entre 15 y 19 años. 

El estudio se realizó durante junio y julio y abarcó a 547 estudiantes, de educación media-diversificada y superior, de institutos públicos como privados, con edades comprendidas entre 14 y 21 entidades. La encuesta se desarrolló Táchira, Nueva Esparta, Monagas, Zulia, Aragua, Lara, Carabobo, Bolívar y Distrito Capital 

 

Venezuela posee una de las tasas más altas de embarazo adolescente en el continente.

 

La encuesta permitió conocer datos de gran importancia para comprender la situación país en torno al tema del embarazo adolescente, que pueden ser empleados por los entes gubernamentales en la toma de decisiones para revertir la situación real, que incide negativamente en los proyectos a futuro de un importante porcentaje de la población, como hicieron ver los realizadores del estudio, quienes al mismo tiempo hicieron hincapié en la necesidad de aportar cifras, estadísticas —en los actuales momentos inexistentes—, en procura de obtener una información más confiable, que permita conocer más fielmente la situación país actual, reveló el doctor Javier Flores, de los Laboratorios Bayer. 

Un hecho de gran trascendencia que debe ser revisado es la poca confianza que tiene el adolescente en sus padres y el personal especializado en la materia, como profesores y médicos tratantes, al momento de tomar decisiones y buscar información sobre métodos anticonceptivos y así acceder a fuentes de información de mayor calidad, que le permitan un mayor cuidado y protección.

El estudio revela que el joven encuestado no tiene confianza en las personas adultas cercanas a ellos, para realizar consultas sobre el tema de sexualidad. Prefieren acudir a los medios on line, donde tampoco consumen las fuentes idóneas. El 51,3% acude a Internet y un 31,4% a las redes sociales. Los amigos también aparecen en las respuestas, quienes no figuran son los padres. 

 

Jóvenes creen en maltas calientes y sexo interrumpido como métodos anticonceptivos.

 

“Prefieren consumir aquellas informaciones que se parecen a lo que ellos creen”, refirió Flores, para luego compartir con sus iguales los datos obtenidos y así continuar una seguidilla de errores que no conoce fácil final. Cinco de cada 10 adolescentes comparte con sus amigos la información obtenida, sin conocer a ciencia cierta su fiabilidad, determinó el estudio.

Aunque en los estados donde se evidenció mayor comunicación con personas adultas, fue en las entidades donde paradójicamente se reflejó una mayor creencia en mitos que ponen en riesgo a las jóvenes de contraer un embarazo no deseado. “Tenemos una sociedad de abuelas de 32 años”, acotó el doctor Enrique Abache, exdirector de la maternidad Concepción Palacios, centro médico donde el 24% de las parturientas son madres adolescentes.

Por su parte, el director de Pila con una barriga, Francisco Yaremenko, lamentó la situación que se vive en el país en materia de embarazos no planificados, debido a las incidencias que este tema tiene sobre la sociedad en general, y en la familia en forma particular. 

 

A pesar que las adolescentes conocen la pastilla no la consumen adecuadamente.

 

“El tema de un embarazo de una adolescente de 14 años es realmente una situación desastrosa, es un caos, es gravísimo, porque las implicaciones no están exclusivamente relacionadas con la salud, con el riesgo de enfermedad o muerte, obviamente y no menos importante, pero también hay implicaciones sociales, psicológicas, de proyecto de vida, de deserción escolar, de maltrato, de pobreza, de delincuencia. Evidentemente una joven adolescente embarazada es una falla gravísima. La mayoría de ellas no desea embarazarse, si lo hace es porque no accedieron al método de planificación, se equivocaron en el uso o creían que el método que estaban usando era seguro y realmente no lo es”, acotó el especialista.

Son tan drásticas las consecuencias de un embarazo adolescente que los propios organismos internacionales, en materia de salud, han girado bruscamente en torno de la atención de las jóvenes en materia de anticoncepción. Si bien hace 20 años recomendaban como método primero de anticoncepción el uso de las pastillas anticonceptivas, de toma diaria, hoy la recomendación es sobre el empleado de métodos intrauterinos de larga data, los cuales consideran de mayor protección y confiabilidad para este sector de la población.

Según estudios internacionales al menos 60% de mujeres embarazadas consultadas sobre la toma de las pastillas han señalado que mínimo una vez al mes se les ha olvidado ingerir el medicamento. En la mayoría de los casos las mujeres que han sido menos rigurosas en este control son las jóvenes. 

 

Factores como no los consigo, no los hay o a mi pareja no le gustan son frecuentes para no usar los métodos adecuados.

 

En el caso venezolano la gran mayoría admitió conocer al menos un método anticonceptivo. El más común la pastilla diaria, seguida del condón y la pastilla de emergencia. Sin embargo, hay errores en el uso de los métodos. Hay quienes consideran que la interrupción durante la toma no afecta la prevención, otros estiman que la pastilla se puede tomar solo el día que se mantendrán relaciones sexuales e igual estarán protegidos. Factores como “no los consigo”, “están muy costosos” y “a mi novio (a) no le gustan” también aparecieron en el estudio. Los métodos de larga duración no definitivos son los menos conocidos.

Yaremenko advirtió que ante este cuadro y el difícil acceso a la pastilla anticonceptiva es recomendable optar por la opción de los implantes intrauterinos para las adolescentes, a pesar que todavía implican un tabú, incluso entre los propios especialistas de la materia. “Está demostrado con evidencia científica que son métodos, además de seguros, de muy buen comportamiento en este grupo de edad”, indicó al mismo tiempo que recordó que en los últimos 10 años entre el 21% y el 24% de los nacidos vivos en el país son hijos de madres adolescentes. 

En este sentido, destacó que en Europa la población femenina usa en mayor proporción el aparato intrauterino como método anticonceptivo y en menor cuantía la pastilla. La tasa de nacimientos del viejo continente es infinitamente menor que la latinoamericana.

 

Síguenos

Comentarios

Inicia sesión para unirte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Ciudad