Para hacerle frente a las mafias de bachaqueros que revenden alimentos, medicinas y productos de aseo personal, la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) instaló, la noche del jueves, un punto de control en Las Pulgas.
Bajo la lupa estarán los camiones distribuidores de productos que lleguen al mercado. Los efectivos militares supervisan las guías Sada y los permisos para su traslado.
Esta medida se tomó tras la denuncia realizada por el vicepresidente del Clez, José Luis Acosta, quien aseguró que “las mafias encriptadas en Las Pulgas están conformadas por industriales, comercializadores, por pequeños empresarios y por funcionarios del estado, que comercializan con esos productos de una manera deshumanizada, o que dejan vender y se hacen la vista gorda”.
Según Acosta, el grave problema radica en el desvío de las guías Sada. “Aquí meten 50 toneladas de arroz pero dejan 20, y las otras 30 se las llevan para tal parte. Eso se da, y eso es lo tenemos que atacar, y se da con la complacencia de algunos funcionarios”.
