Actos contaron con la presencia de un puñado de devotos, como lo exigen los protocolos sanitarios por el covid-19.
El sábado 26-S se efectuaron en Santa Rita y Cabimas los retablos de la Virgen del Rosario de Aranzazú y de Nuestra Señora del Rosario, patronas respectivas de esos municipios de la Costa Oriental del Lago.
Ambos actos fueron inéditos, de manera privada, ante la presencia de un reducido grupo de devotos y autoridades, debido a la pandemia del covid-19.
El Retablo de la Virgen del Rosario de Aránzazu fue recibido entre una lluvia de bendiciones. El acto religioso inició con la solemne eucaristía, presidida por el párroco José Gregorio Duque. En el templo estuvieron miembros de la Sociedad de Servidores de Aránzazu y un puñado de feligreses, cumpliendo los protocolos de seguridad por la emergencia sanitaria. La gran mayoría de los fieles siguió la celebración a través de una transmisión virtual.
El alcalde Alenis Guerrero se unió al júbilo de los ritenses y envió un mensaje de esperanza para reforzar el fervor mariano, muy a pesar de las dificultades que se viven en el mundo entero y especialmente en Venezuela.




