Aproximadamente 400 familias residentes de los desarrollos habitacionales OPPE 30 y 34, en Caraballeda, estado La Guaira, pidieron a la Comisión de Habitabilidad y Vivienda modificar la clasificación técnica de sus edificios para poder optar a créditos de la banca pública destinados a nuevas viviendas.
La etiqueta exige decir “colapsada”
Los vecinos aseguran que las infraestructuras quedaron en condición inhabitable tras el doblete sísmico, pero que en el sistema oficial siguen sin figurar como colapsadas. Sostienen que esa diferencia les impide tramitar el financiamiento habitacional.
Félix Pineda explicó a Unión Radio que las etiquetas físicas colocadas en los edificios no contienen la información exacta que piden las instituciones. “El banco requiere que la etiqueta diga colapsada para que nos puedan aprobar el crédito”, afirmó.
Oriana Cardona, otra residente de Caraballeda, denunció cambios en la plataforma. Dijo que al principio las edificaciones aparecían registradas como “edificación colapsada”, pero luego el acceso a esa información fue bloqueado.





