Crear un modelo propio de gestión de recolección de basura debe ser prioridad entre autoridades, expertos y asociaciones civiles para resolver la contaminación ambiental desplegada en varias ciudades del país, donde solo se recicla el 9% de los desperdicios producidos, según organizaciones no gubernamentales. Ante esta realidad, existen referencias extrajeras que pudieran ser tomadas en cuenta para mejorar el sistema de levantamiento de desechos como las aplicadas en Alemania, donde el gobierno creó bolsas especiales para la basura, o en Japón, considerado el “paraíso del reciclaje” en el mundo, en el que se orienta esta actividad con manuales rigurosos de clasificación para cada tipo de desperdicio.
No deja de impresionar como en estas naciones sacan el último provecho a una situación sanitaria que para Maracaibo, por ejemplo, es bastante crítica por lo contaminada en que se encuentran sus espacios públicos, con más de 3 mil toneladas diarias, indican voceros del Ministerio de Ambiente en el Zulia. Lo más importante es planificar un modelo “criollo”, un proyecto integral basado en la reducción, rehuso y buena logística para el manejo de la basura, como señala Diego Díaz, especialista ambiental y presidente de Vitalis, organización no gubernamental en pro del medio ambiente en Venezuela.
“Esta reducción de desechos se debe producir a nivel doméstico e industrial. La segunda acción es hacer lo posible por reciclar lo que se pueda. Lamentablemente, en Venezuela, no más del 9% del total de los residuos son reciclados pese a que hay una extraordinaria oportunidad, del 90% de reciclar todo lo que producimos”, indicó el experto.
Indicadores del ministerio ambiental sostienen que en Venezuela (hasta 2010) se recolectaron casi 35 mil toneladas de desechos urbanos por día.